Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Temas actuales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Temas actuales. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de abril de 2020

Explicar la muerte a l@s niñ@s en tiempos de coronavirus


Me gustaría tratar otro tema que no fuera este, pero cuando hablamos de vida también debemos tener en cuenta la muerte y, lamentablemente, el momento que estamos viviendo hace que las noticias de personas conocidas y, en ocasiones, familiares que han fallecido en estos días a consecuencia del Covid-19 o por otras causas, sean habituales. La situación excepcional hace que el duelo se lleve a cabo de una manera diferente y, por ello, no podemos olvidar en cómo pueden vivir esto nuestros niños y niñas y cómo acompañarles y sostenerles en este proceso.

Si ha fallecido un familiar cercano, espero que este artículo pueda responder a esas preguntas que os estaréis haciendo:

¿qué hacemos?
¿cómo se lo explicamos?
¿estará preparado?
¿ qué recursos puedo utilizar?
“ yo también lo estoy pasando mal, ¿debe verme así?”

  • ·    En primer lugar, sed sinceros. No se lo ocultéis ni esperéis a que acabe todo para contarlo por miedo a su reacción, nosotros estamos para acogerla y validarla. Aunque se lo ocultásemos pueden ver que algo ha pasado pero no saben qué, observan nuestras reacciones, nuestro comportamiento y en el pensamiento infantil pueden llegar a la conclusión de que es culpa suya la situación. Por ello, lo mejor es contárselo, adaptándolo a la edad que tienen. Cuanto más pequeños la manera debe ser más sencilla, a medida que van siendo más mayores nos irán haciendo preguntas, que no debéis tener miedo a contestar y si no sabemos qué decir en ese momento ser honestos “ no lo sé”, pero no mentirles por edulcorar la realidad. Lo importante es que se sientan atendidos y escuchados. En los comentarios que pongáis si me dáis maás datos puedo daros pautas en función de cada situación particular.


  • No déis mensajes equívocos. Sobre todo lo que haga pensar al niño que la persona que ha fallecido va a volver. Por ejemplo: "se ha ido de viaje", porque es importante que sepa que no va a verlo más. No podemos generar esa expectativa en ellos. Lo ideal es decirles que se ha puesto muy, muy, muy malito ( hay que incidir en que es muchísimo para que no se piensen que cuando ellos se pongan malitos es que se van a morir) A mí me gusta utilizar la metáfora de que " nuestros cuerpos son como los coches que se van estropeando, hasta que ya no funcionan. A ….., no le funcionaron sus piezas". Estos mensajes son para los niños más pequeños porque a medida que van creciendo podemos hablarlo más claramente y sin metáforas.

  • Si ya sabemos que la persona va a fallecer, podemos prepararles para cuando llegue el momento. "El abuelito está muy malito...y no sabemos si vamos a verle más". De esta manera, no es una noticia que se da de repente, si no que se va preparando el momento.

  • Pueden tener diferentes reacciones al respecto:
    • que haya algún tipo de regresión ( se vuelvan  a chupar el dedo, pedir el chupete…)
    • cambios en el sueño, en la alimentación…
    • que muestren tristeza, ira, miedo
    • que reclamen más atención,
    • que no le den importancia en un principio, pero luego cambien su conducta.
    • que no quieran hablar de ello
    • que se obsesionen con el tema de la muerte, nos pregunten mucho sobre ella
Todas ellas forman parte del proceso del duelo en los niños pero, si vemos que perduran mucho en el tiempo, también podemos pedir ayuda especializada.

  • Tened en cuenta que ellos también son parte de la familia, no podemos mantenerlos al margen y, en la medida de lo posible, debemos animarlos a participar de los homenajes que hagamos a esa persona fallecida, pero también debemos respetar si no quieren hacerlo. Dadas las circunstancias, podemos ayudarles en el duelo con las siguientes alternativas para poder expresarse:

v Que le hagan un dibujo.
v Soltar un globo que llegue al cielo con un mensaje.
v Una carta los que sepan escribir o podemos escribir una juntos de despedida.
v Se puede hacer un funeral con la familia más cercana por videollamada y que ellos estén presentes.
v Se puede hacer un rincón del recuerdo con una foto, que le hagan un dibujo, lo decoren con cosas que le gustaban.
v Hablar sobre momentos vividos con esa persona, anécdotas positivas. Que no tengan la sensación de que cuando una persona se muere, desaparece sin más, que ya no se habla de ella, ni se la recuerda. Intentad que no sea un tema tabú y hablad lo que necesitéis sobre esa persona.


  • Mostrad vuestros sentimientos. Los niños tienen que ver que al igual que podemos estar alegres, podemos estar tristes. La vida es eso:  alegrías, penas, sorpresas, .... Llorad juntos, si así lo sentís. Es algo humano y lógico, dada la situación.

  • Intentad mantener las rutinas. Con ellas se siente más seguros

    VACÍO por Anna Llenas - Barbara Fiore Editora
  • Dejad que se expresen. Que nos cuenten cómo se sienten, qué piensan al respecto. Validad sus emociones, evitad las expresiones  de “ no llores”, “ no tenemos que estar tristes” porque también hay que sentir la tristeza, hay que dejar que haga su función. Todo esto les ayudará a aprender a gestionar sus emociones con un clima de confianza donde se sientan seguros y libres de expresarse, mostrándonos accesibles y atentos a lo que sienten, dedicándoles tiempo para que se puedan abrir con nosotros.En este sentido hay un libro que nos puede ayudar el libro de Anna Llenas "Vacío".

  • Utilizad los libros como recurso. Como ya os he comentado en otras ocasiones, nos pueden ayudar mucho para ayudar a los niños a expresarse, a iniciar una conversación sobre un tema que queramos tratar. Yo os recomiendo los siguientes:

Como todo lo que nace, de Elisabeth Brami, Tom Schamp (). Libro ... 











Son momentos difíciles para todos, pero también son parte de la vida y es importante saber cómo podemos ayudar a nuestros niños. Por ello, espero haberos ayudado con este post y que cualquier duda que tengáis al respecto me la transmitáis a través de los comentarios.

Un abrazo a todos los que estéis pasando por este trance.

Para la realización de este post he tenido en cuenta la "Guía para las personas que sufren una pérdida en tiempos del Coronavirus " de distintos autores expertos en duelo.

martes, 17 de marzo de 2020

Coronavirus: Guía de supervivencia en casa con niños.


Después de mucho tiempo, reinicio mi andadura en este blog por un parón obligado, no elegido, quizás sea un mensaje de que debía retomarlo...

La situación que estamos viviendo nos ha pillado a todos "por sorpresa". De un día para otro nos han dicho que tenemos que quedarnos en casa con los peques y muchos deben compaginarlo con el teletrabajo.

Por eso, me gustaría que las pautas que os voy a dar os sirvieran para transformar en algo positivo lo que, en un principio, ha podido desbordarnos al no saber qué podemos hacer con ellos 15 días en casa.


¿QUÉ PODEMOS HACER ESTOS DÍAS?

  • Mantener las rutinas: Es fundamental que por estar en casa no caigamos en el error de no seguir un horario similar al que hacemos cuando hay escuela. No son vacaciones, así que, en la medida de lo posible, se deben mantener los mismos horarios (sueño, alimentación, juego,...). esto nos ayudará a que la vuelta sea más llevadera y los peques se sentirán más seguros al seguir una estructura que les guíe a lo largo del día.

  • Seguir una alimentación equilibrada: La alimentación hay que cuidarla mucho en estos momentos. Un capricho puntual, puedes ser positivo, pero en esto también se debe llevar un orden y una disciplina, tanto de horarios como de aporte nutricional. Lo más fácil sería darles lo que sabemos que seguro se van a comer sin esfuerzo pero, precisamente porque podemos dedicarles más tiempo, podemos incidir en que vayan probando nuevos alimentos o, poquito a poco, acepten aquellos que no les gustan tanto pero son buenos para su alimentación. Una idea es seguir el menú que nos sugieren los nutricionistas desde el colegio o la escuela, para seguir una dieta equilibrada, ya que así sabemos que acertaremos seguro.

  • Reforzar las medidas higiénicas: Es un buen momento para trabajar la higiene. Que se laven las manos, no sólo antes de comer, sino después de cualquier actividad de manipulación, que aprendan a limpiarse los mocos y después lavarse las manos, que tosan en un pañuelo o la manga como se nos indica. 

  • Organizar los tiempos: Tiempo de juego, tiempo de trabajo... estructurar el tiempo como si fuera una jornada laboral con un horario. Cuando sea momento de que los padres y/ madres trabajen: dadles actividades que puedan realizar de manera autónoma durante un tiempo largo, en el caso de los más pequeños, que hagan sus tareas del colegio los mayores o turnaros si estáis en pareja para tener más tiempo de trabajo. Cuando sea el momento de jugar juntos, aprovechad y vividlo como un regalo, ya que seguramente habitualmente no tengáis mucho tiempo para hacerlo. 
  • Aprovechar para hacer lo que no podemos hacer nunca por falta de tiempo: Podemos organizar la casa juntos, cada uno a su nivel (mientras organizamos armarios, el peque se puede divertir jugando con la ropa que ya no queremos...), hacer actividades de juego que porque ensucian o porque no las terminaríamos en una situación normal, no las hacemos (puzzle de 1500 piezas con los mayores, receta de repostería...). 

  • Conocernos mejor. A uno mismo y a nuestros hijos: Ante situaciones desconocidas y atípicas reaccionamos de manera distinta. Veamos cómo lo hacemos, cuáles son nuestras fortalezas y debilidades. En este caso tenemos más tiempo para pensar, reflexionar, "estar de verdad" con ellos, con  nosotros mismos... En la vorágine del día a día, no tenemos tanto tiempo para observarles, hablar con ellos sobre sus intereses, preocupaciones... ¡aprovechémoslo!. Podemos acercarnos más a ellos. Poned nombre a sus emociones para que puedan expresar lo que sienten. Hablad de vuestros sentimientos con ellos: si estamos enfadados, agobiados, tristes...Es una oportunidad única para ayudarles a gestionar la emociones que, en algunos casos, es la primera vez que sienten. Evidentemente, debemos intentar transmitirles calma y darles ejemplo de cómo hacerlo. El ejemplo educa más que cualquier otra cosa.

  • Dejar también que se aburran. Está bien ayudarles a ocupar el tiempo y seguir una rutina pero no les programemos cada momento, cada instante, es necesario que se aburran, que busquen alternativas de juego que creen ellos mismos. Tendemos en muchas ocasiones a darles las cosas hechas, solucionadas, a veces parecemos animadores socioculturales de nuestros hijos. Vamos a darles la oportunidad a que sean ellos los que, desde el aburrimiento, propongan, creen...que no nos dé miedo la improvisación y el descontrol en un momento determinado, pensad que estamos alimentando su imaginación. En este sentido os traslado a otro artículo que escribí que viene muy al hilo de este tema :Dejad quelos niños... jueguen solos.

Espero que este artículo os ayude y hayáis visto la situación desde otra perspectiva. Son tiempos complicados pero lo superaremos en familia.

Mucho ánimo a todos en estos momentos, lo dice no sólo una psicopedagoga, sino una madre que tiene que pasar estos días con dos peques de 6 y 2 años de edad y la complicación que ello puede suponer cuando no pueden salir a la calle.

Me encantaría, que me contaseis cómo lo estáis llevando en los comentarios.


Resultado de imagen de niños en casa imágenes



jueves, 1 de noviembre de 2018

Aprender a equivocarse. Equivocarse para aprender.


"El que no arriesga, no gana"

Es una frase que siempre ha estado presente en mi vida y que tiene mucho que ver  con la posibilidad de equivocarse al tomar una decisión. Eso no quiere decir que las decisiones no deban ser tomadas bajo la reflexión, valorando la mejor opción posible, pero la certeza absoluta de que sea la que nos lleve al éxito no la tendremos. Por lo tanto, siempre tenemos que tener en cuenta que nos podemos equivocar...¡y no pasa nada!. Al menos lo habremos intentado y, por el camino, habremos aprendido.

Evidentemente, los errores no pueden considerarse todos iguales, depende de las consecuencias que conlleven y el nivel de responsabilidad que se tenga.

La equivocación es aprendizaje: cuando estamos aprendiendo solemos caer en el error y, a la vez, ese error nos hace ampliar nuestros conocimientos al valorar qué posibilidad podría ser la correcta o restaurar el error cometido con los recursos adquiridos u otros que añadamos a nuestro repertorio.

Si, esto que comento, lo trasladamos a l@s niñ@s seremos más flexibles ante determinadas conductas y las entenderemos como parte importante de su aprendizaje.

Situación real:

Niño de 18 meses que está aprendiendo sólo a beber en vaso. Se le cae el agua y empapa todo lo que tiene a su alrededor.
Padre o madre  que se enfada mucho, le regaña y le dice que muy mal lo que ha hecho, que no se tira el agua. Recoge lo que ha tirado, no le deja de nuevo el vaso y se le lleva a otra parte para que no vuelva a hacerlo.

Si analizamos esta situación: 
  • Hay que ver si lo ha tirado porque ha querido, en ese caso es lógico que le digamos que no debería hacerlo o,  simplemente, porque no tiene la destreza suficiente todavía o no ha utilizado los recursos correctos
  • Basándome en la disciplina restaurativa, el niño debería reparar la situación (le podemos dar papel o un trapo para que lo recoja). Si fuera más mayor, a partir de 2-3 años podemos ayudarle a que analice la situación y busque él mismo la solución.
  • Y, por último, si todavía él no es capaz de beber sólo, podemos ofrecerle un apoyo, ayudándole o dejarle que experimente más veces para que finalmente consiga hacerlo solo, animándole para que lo intente nuevamente.

Dicho esto, el aprendizaje, no sólo en l@s niñ@s sino también en los adultos, seguiría esta secuencia:

  1. EXPERIMENTAMOS
  2. NOS EQUIVOCAMOS                                                             APRENDEMOS
  3. RESTAURAMOS EL ERROR
  4. ADQUIRIMOS NUEVOS RECURSOS

¿Qué debemos tener en cuenta como padres y madres con respecto a los errores de nuestr@s hij@s?

👉Para aprender hay que equivocarse: al hacer algo, al tomar decisiones...
👉No debemos castigar el error sino animar a que lo vuelvan a intentar o busquen otras opciones. 
👉Si nos equivocamos, podemos restaurar nuestra equivocación.


¿Qué beneficios conseguirá el niño al actuar de esta forma?

El niño no tendrá miedo a equivocarse, al contrario, aprenderá a hacerlo: éste será el impulso para seguir intentándolo y tolerará mejor la frustración cuando no consiga su objetivo. Y esto, si lo trasladamos a la vida adulta, reducirá muchas de las inseguridades que pueda tener en un futuro.



"El mayor privilegio, la mayor libertad, es no tener nunca miedo de equivocarse" George Steiner.

Si perdemos el miedo a equivocarnos, imaginaros todo lo que podemos aprender...






Resultado de imagen de equivocarse


sábado, 8 de septiembre de 2018

Disciplina...si es restaurativa, mejor.


Actualmente, aparte de psicopedagoga, maestra y madre, también soy mediadora de conflictos. 

La mediación me ha ayudado a encajar muchas piezas y recursos que había estado utilizando en mi vida profesional y personal de manera intuitiva, me ha hecho ser consciente de las mismas y racionalizarlas. 

Entre estos recursos cabe destacar las prácticas restaurativas que son, básicamente,  aquellas que hacen que los niños asuman las consecuencias sus acciones, reflexionen y reparen el daño causado o busquen una solución a lo que han hecho.

La disciplina restaurativa, como yo la llamo, tiene su base en la justicia restaurativa donde el causante del daño (victimario) sea consciente del mismo y busque la manera de compensar a la persona a la que se ha dañado (víctima), normalmente mediante una nueva acción positiva, implicando a todas las partes del conflicto.

Partiendo de que toda acción tiene una consecuencia, no soy partidaria del castigo sin sentido, es decir, pienso que debemos enseñar a los niños a restaurar-reparar lo que han hecho si no ha estado bien; modificar una acción negativa y transformarla en una positiva, a través de la reflexión acerca de los propios actos, las consecuencias para el otro y uno mismo y la responsabilidad sobre el hecho.


Observar la diferencia:

  • Un niño ha roto un cuento a su hermana. Su madre como respuesta negativa le impone el castigo de no bajar al parque y le dice que tiene que pedirle perdón.

Este es el ejemplo típico de castigo que no hace reflexionar acerca de la acción; la consecuencia, que no es inmediata, no tiene mucho que ver con el hecho en sí, más bien es algo impuesto sin mucho sentido. Tú haces algo y yo te impongo que no vas a hacer esto. El niño no asume la responsabilidad sobre sus actos, no ha tenido opción de reparar el daño.

Desde la disciplina restaurativa se resolvería de la siguiente manera:

  1. Responsabilidad sobre el hecho: ¿qué ha pasado? ¿qué es lo que ha ocurrido? Daríamos la oportunidad al niño para que se explique y se responsabilice.
  2. Reflexión acerca de las consecuencias de sus actos:  ¿cómo crees que se ha sentido tu hermana?¿ está bien romper los libros? ¿ a tí te gustaría que te rompieran algo tuyo? Daríamos voz también a la otra parte para que explique que ha significado para ella el hecho de que le hayan roto el cuento.
  3. Búsqueda de una solución: Puede surgir del que ha hecho el daño o buscar una solución entre ambas partes implicadas. "voy a arreglarlo" "le compraré otro con el dinero de mi hucha" ...
  4. Cómo actuaremos de cara al futuro: para que esto no vuelva a pasar ¿qué debemos hacer? ¿cómo debo manipular un libro para que no se rompa (si ha sido por mal uso)? Si estoy enfadado ¿qué otras cosas puedo hacer en vez de romper el libro a mi hermana?
Ahora reflexionemos nosotros, ¿en cuál de las dos prácticas se adquiere un mayor número de aprendizajes positivos y recursos para el futuro? ¿ lo impuesto sin reflexión educa? ¿ 

Pienso que si enseñamos a los niños a responsabilizarse, de verdad, de sus actos, reflexionando sobre ellos y buscando soluciones de adultos serán personas más seguras, más coherentes, proactivas y empáticas. Además no tendrán miedo a equivocarse porque tendrán recursos para resolver situaciones... pero este es otro tema que me gustaría tratar en otro post...

Está es la manera por la que yo apuesto... ¿y vosotros? 

Espero vuestras reflexiones.





Resultado de imagen de disciplina restaurativa








domingo, 15 de julio de 2018

¿A tí también te dieron el Saco de la Culpa?



En algunas de las intervenciones que he realizado con familias, después de ver cuáles eran los puntos a tratar y comenzar a dar pautas para trabajarlos, me he encontrado con un punto de resistencia, algo que era superior a la intención de cambiar la situación, algo que les hacía que fuera más complicado y requiriera un mayor esfuerzo por su parte: la culpa.

En ese momento de la consulta es cuando suelo hablar sobre el "Saco de la Culpa": una teoría que, a forma de metáfora, viene a decir lo siguiente:

"Cuando nos convertimos en padres y madres, además del bebé es como si nos regalasen un "saco de la culpa" que vamos arrastrando y que nos pesa en todas y cada una de las decisiones que vamos tomando con nuestros hijos..." Así comienza mi relato...

Por ejemplo, "si necesito más tiempo para mí no voy a hacer por tenerlo porque pienso que debería dedicárselo a mi hijo y me siento culpable, o si tengo que decirle que no...me siento culpable de que se frustre por mí "etc.

Esta culpabilidad parte del desear dar todo lo mejor a los hijos, pero no debemos olvidarnos de que darles todo lo mejor no significa darles "todo" sin condiciones.

Educar significa también decirles que "no", no darles las cosas automáticamente, hacerles esperar, dedicarnos tiempo a nosotros para poder "estar" de verdad con ellos, con todos los sentidos, no estar por estar...

Por ello, me gustaría que este post os ayudase a quitaros ese "Saco de la culpa" de encima y lo cambiaseis en vuestra mente por un "lo voy a hacer porque sé que es lo mejor para su educación".

Mirad cómo cambian distintas situaciones de la vida cotidiana si cambiamos este concepto:


  • Me reincorporo a trabajar y me siento culpable porque tengo que llevarle a una escuela infantil → Aunque me gustaría estar con él o ella, que vaya a la escuela infantil puede ser bueno para su educación, puesto que allí se relacionará con otros niños y niñas, aprenderá a adaptarse a una nueva situación, le ayudarán a ser más autónomo...
  • Cuando le llevo la contraria se pone a llorar y me siento culpable, no me gusta verle así para un rato que estoy con él→ Que le diga que "no" es lo mejor para su educación pues le estoy ayudando a que aprenda a gestionar la frustración.
  • No le he comprado un móvil, me siento culpable de que se pueda sentir diferente al resto ( con este pensamiento hay un riesgo alto de comprarle finalmente el móvil)→ No comprárselo puede ser bueno para su educación ya que, en un futuro puede esforzarse para comprárselo él, quizás no esté preparado en estos momento para que tenga uno, ...etc.

Podríais hacer el ejercicio de trasladarlo a alguna situación personal que tengáis. Ya veréis como, cambiando la perspectiva, os ayuda a estar más seguros de lo que hacéis pues al final el objetivo es la educación de nuestros hijos, que no se nos olvide.


Y a tí...¿ también te dieron el Saco de la Culpa? 

Pues tíralo bien lejos porque si no, no te dejará avanzar....




Resultado de imagen de la culpa




miércoles, 6 de junio de 2018

¿Etiquetas? No, gracias.



El vago, el tímido, el sensible, el malo, el bueno, el…. Podría ocupar un post entero solo nombrando etiquetas que podríamos poner a las personas.

Siendo consciente de lo que sucede en esta sociedad en la que vivimos, me he dado cuenta de que estamos rodeados de ellas y considero que ha venido intrínseco a la educación y a nuestra necesidad de controlar todo y tenerlo clasificado y ordenado. En esto los prejuicios “nos han ayudado” con la tarea.

En la educación, es muy peligroso utilizar etiquetas, sobre todo cuando sabemos que se está formando la personalidad de cada niñ@.

 Algunas personas cuando un niñ@ actúa de una manera determinada, le ponen la etiqueta (es vago,es…) y ya haga lo que haga no la sacan de ahí o no confían en que pueda hacer algo diferente y, peor aún, en ocasiones, hasta consiguen que ese niñ@ piense que es cierto y que es inútil lo que haga para quitársela, que no lo conseguirá: actuará como el entorno espera de él a través de la etiqueta que le ponemos siendo el resultado del “efecto Pigmalión” que pusieron de manifiesto Rosenthal y Jacobson (1968).

Por otro lado, el entorno también se comporta de diferente manera con este niñ@ de acuerdo a las expectativas que se esperan de él definidas por la etiqueta que se le ha “colgado”.

Os traslado un ejemplo bastante ilustrativo:

“Julio, de 7 años, es definido por sus padres como un niño muy sensible y, por ello, no le cuentan los problemas que pueden surgir en la familia para que no se preocupe, para no crearle un trauma porque en el fondo no confían en su capacidad de adaptación a los cambios, de gestión de situaciones…etc, “es que es muy sensible”. A su vez, Julio no aprende a resolver sus conflictos puesto que se ha acostumbrado a que sus padres se los solucionen, vive en una burbuja de felicidad irreal y cuando se presenta cualquier situación que no sabe cómo afrontar llora y siempre alguien le rescata. Es un claro ejemplo de “indefensión aprendida” propiciada por la sobreprotección de sus padres.”
Esto que acabo de narrar es más habitual de lo que pensamos. En este caso ha venido definido por la etiqueta “sensible” (que nada tiene que ver con la capacidad de la persona de enfrentarse a las situaciones difíciles), pero imaginaros con otras etiquetas “vago”, “flojito”, “antipático”…

En la educación, se siguen utilizando las etiquetas aunque, algunas personas van siendo conscientes del lastre que pueden ocasionar a la persona y cada vez se hace menos.
Por eso, propongo a las personas que están en contacto con l@s niñ@s evitarlas, en la medida de lo posible y utilizar un lenguaje más correcto y real de lo que venimos haciendo hasta ahora:
  •   Describamos la situación, no generalicemos. En vez de decir “qué malo eres mira lo que has hecho” podemos decir “ no está bien lo que has hecho”,  en vez de “es que es más vago, no trabaja nunca”, podemos decir “a veces le cuesta comenzar a hacer las cosas”
  •   Si utilizamos una etiqueta, podemos rectificar nuestra expresión. Lo tenemos tan metido en nuestro subconsciente que a veces a todos se nos puede escapar alguna. No pasa nada, lo importante es darse cuenta y rectificar con un enunciado como he comentado en el anterior punto.
  •   Las personas modifican su carácter a lo largo de la vida través de las experiencias que viven, no es algo inamovible. Poniendo etiquetas parece que no se puede cambiar: eres así para toda la vida. Sí que hay una parte que se llama temperamento que viene marcado biológicamente, pero hay otra que es el carácter que se va formando con los aprendizajes que adquirimos. La suma de ambas da como resultado la personalidad que cada uno tenemos. Por tanto, etiquetar a un niñ@ no hace otra cosa que limitarle para los aprendizajes futuros, le impone unas expectativas determinadas desde el entorno.
  •    No confundamos términos. Y mal está etiquetar, pero si encima lo hacemos con una definición totalmente errónea de esa etiqueta. En el caso del ejemplo anterior: “sensible” no quiere decir “incapaz para gestionar los conflictos que puedan surgir en su vida”. Esta etiqueta tiene una connotación negativa, cuando realmente, ser sensible puede ser algo positivo. Lo que hay que hacer es ayudar a esa persona a que esa sensibilidad le ayude en su día a día. Si lo pensamos quizás necesitamos más personas sensibles en el mundo…
  •     Evitemos los extremos que suelen acompañar a las etiquetas. “Todo”, “nada”, “siempre”, “nunca”. “Es que es x …, nunca hace x…”. Es un lenguaje totalmente erróneo. Además de la carga que le estamos imponiendo con la etiqueta, lo reforzamos con este tipo de palabras. Con un mensaje como este es muy difícil intentar cambiar una situación o mejorar.



¿Lo habíais pensado alguna vez? ¿Las habéis sufrido?

Espero que os haya hecho parar y reflexionar al respecto y que las pautas que os he dado os ayuden a utilizarlas lo menos posible.








¿Necesitas ayuda con tu hij@? ¿Te gustaría que en tu colegio hablase de algún tema educativo concreto? ¿Quieres hacerme alguna consulta? Soy Cristina López de Urda Roldán. Psicopedagoga y Mediadora. Escríbeme a info@dudasdepapas.com y estaré encantada de atenderte.

lunes, 21 de mayo de 2018

¿Qué campamento es el más adecuado para mi hij@?

Supongo que a estas alturas del curso y con el verano a la vuelta de la esquina habrá muchos padres y madres que se estén planteando qué hacer con sus hij@s cuando se acabe el curso.
Algunos les dejarán con los abuelos, otros partirán sus vacaciones para turnarse y cubrir este tiempo y unos cuantos les llevarán a campamentos de verano.

Si vuestro caso es el último, este es el post que necesitáis.

Ante tan extensa oferta os daré algunas recomendaciones para que os podáis ajustar a las características de vuestr@s hij@s y la experiencia sea lo más positiva.

Os muestro las siguientes características generales de los campamentos que podemos encontrar:

- De día: Tienen una jornada muy similar a la del colegio, con ampliación si fuera necesario y realizan las actividades dentro de un mismo edificio o cercano. Algunos realizan excursiones al zoo, parques temáticos, etc. para ampliar su oferta de actividades.
Ideales para :

  •  niñ@s muy pequeñ@s (menores de 8 años)
  • Si tenemos opciones para las tardes.

- De pernoctar fuera de casa (para mayores de 8 años): En la sierra, en otras provincias, en el extranjero. Puede ser una prueba y una experiencia para que comiencen a ser independientes de los padres, resuelvan situaciones sin su presencia y convivan, de verdad, con sus iguales.
Ideales para:

  • darles independencia y responsabilidad
  • conocer cómo es convivir con otras personas fuera del entorno familiar

-Temáticos: de cocina,  robótica, danza, ciencia, teatro,... y la infinita lista de posibilidades que podría haber.
Ideales para:
  • niñ@s con una vocación o afición clara.
  • niñ@s que quieren probar alguna actividad que habitualmente no realizan.

- En el mismo centro al que han asistido durante el curso: se seguirá con los mismos horarios, rutinas y no modificará nuestro día a día, simplemente, continuaremos con el mismo ritmo.
Ideales para:

  • niñ@s a los que les cueste adaptarse a nuevas situaciones, que sean pequeños.
  • realizar actividades distintas a las que se han llevado a cabo durante el curso, en un mismo entorno
- Fuera del centro: otro contexto, otros tutores, otros niños.
Ideales para:

  • ampliar su círculo de amigos y adquirír recursos para establecer nuevas relaciones sociales.
  • enfrentarse a una nueva situación y sacarle de su "zona de confort" y todos los aprendizajes que se derivan de ello.
Teniendo en cuenta todas estas opciones, os planteo un ejemplo práctico para que sepáis como aplicarlo a una situación concreta:

" Tengo un hijo de nueve años que tiene un circulo social muy limitado, no tiene primos y sólo se relaciona con algunos nilos de su clase. Me gustaría que conociera a otros niños del barrio y ampliase sus amistades. Además, como ya es bastante mayor queremos que sea más independiente y pensamos que es el momento para que este unos días sin nosotros. Le encanta la naturaleza".

Según la clasificación que os he planteado la solución sería la siguiente:
Un campamento que este organizado por el ayuntamiento o asociación del barrio, para que conozca a otros niños del mismo barrio, donde se pernocte, fuera del centro habitual y a ser posible que sea en el campo.

Ahora deberiais adaptarlo a vuestra situación y la decisión será más sencilla. A esto habría que añadirle otros factores como la economía familiar pero, por lo menos, tendréis una idea bastante clara de lo que buscáis.


Espero que este post os haya ayudado a ordenar vuestras ideas con respecto a la amplia oferta que tenemos y que encontréis el campamento que responda a vuestras necesidades y las de vuestr@ hij@. Sin duda, es una experiencia que recomiendo que por lo menos una vez la vivan.




lunes, 12 de marzo de 2018

Pedagogías y metodologías educativas que debemos conocer



En él daba las herramientas para escoger el mejor colegio para nuestros hijos que cubriera tanto sus necesidades como las de la familia.
Una de las premisas para hacerlo adecuadamente es informarse acerca de las pedagogías y metodologías llevadas a cabo en los centros, ya que esto va a influir directamente en su aprendizaje.
El objetivo de este post es que, aunque no obtengáis un conocimiento profundo de las mismas (no hace falta ser un erudito en educación), después de leerlo sepáis cuáles son características generales y esto os ayude a saber qué están haciendo en el colegio o cómo queréis que aprendan.

En primer lugar, debemos distinguir entre:

  • Pedagogías tradicionales: Son aquellas en las que el maestro es el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje y transmisor de sus conocimientos. El aprendizaje es memorístico, sin experiencias. Enseñanza homogénea: todos al mismo tiempo.
  • Pedagogías activas: En contraposición a la anterior, el alumno es el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje y el maestro es el facilitador o mediador que a través de los recursos y el entorno hace que el alumno construya su propio aprendizaje. Se respetan los ritmos y necesidades de los alumnos.
Actualmente, la tendencia que se está teniendo es la de que en los colegios se implanten las pedagogías activas. Que no se nos olvide que la Educación está al servicio de la sociedad y como esta ha cambiado, las necesidades que surgen son distintas y, por ello, debe responder a las mismas.

Dentro de las PEDAGOGÍAS ACTIVAS  os presento algunas de las metodologías que más destacan:

    • Montessori: da mucha importancia al espacio  y a los recursos (tiene material propio), que ayudarán a que el niño construya su aprendizaje de manera autónoma. Este material es evolutivo y tiene distintos niveles de dificultad para atender todos los ritmos. El orden y que los niños puedan trabajar solos es otra de sus premisas. Os dejo un vídeo para concretar más: 



    • Waldorf: Se basa  en el contacto con la naturaleza, el arte, la música y la creatividad. Respeta los ritmos de aprendizaje. Alta participación de las familias. Trabaja a la persona de manera holística.
    • Inteligencias Múltiples: para Howard Gardner, su creador no existe una única inteligencia sino, concretamente, ocho. Todas deben ser estimuladas  a través de las experiencias en el entorno educativo, puesto que todas son importantes, pero cada persona suele destacar en algunas y esto también va a influir en su forma de aprender.
    • Rincones de actividad: Se divide el aula en zonas de aprendizaje. (el rincón de arte, de matemáticas, del ordenador...), intentando que el alumno pase por todos ellos a lo largo de la jornada, fomenta la autonomía, respeta los ritmos de aprendizaje y atiende al desarrollo integral. 
    • Aprendizaje basado en proyectos: Se propone un tema ( por ejemplo: el maiz) y se trabajan todas las áreas de conocimiento profundizando en el mismo. Involucrando al alumnado y a las familias en el proceso para que el aprendizaje sea más significativo. Parte de la premisa de la globalización del aprendizaje.
    • Aprendizaje basado en problemas:  Se plantean problemas de la vida real y para resolverlos entre todos se plantean hipótesis y posibles soluciones. El maestro guía a los alumnos en el proceso.
    • Aprendizaje cooperativo: Partiendo de que vivimos en sociedad, se podría decir que el trabajar en grupo mejora la manera de aprender. El maestro agrupa a sus alumnos en función de sus potencialidades y el niño aprende tanto de su experiencia como lo que ve en los demás y se implica más en el proceso. Cada uno aporta su conocimiento y sus capacidades.
    • Aula invertida ( Flipped classroom): Concibe las sesiones educativas como refuerzo de lo ya aprendido e individualizar el aprendizaje  respondiendo a las necesidades de cada alumno. Por ello, se envía al alumnado material para que vea en casa y se trabaja en el aula y así, realizar el proceso a la inversa de la educación tradicional ( se explica en clase y se manda deberes para casa para ver qué se ha aprendido), de ahí su nombre.
    • Gamificación: Se traslada la mecánica de los juegos ( puntuación-recompensa-objetivo) al ámbito de aprendizaje, lo que hace que la motivación del alumnado sea alta y se vea como una experiencia positiva.
Cada día van surgiendo nuevas metodologías, pero estas son las que parece que más están destacando.
La idea es que tengáis la visión más amplia posible y tengáis, al menos, alguna noción de cada una de ellas. 
No os voy a recomendar ninguna en concreto, de hecho se pueden utilizar varias a la vez, todo depende de que el maestro sea consciente de las necesidades de su grupo e intente responder adecuadamente.
Si conocéis alguna más o  queréis ampliar la información de alguna  podéis reflejarlo en los comentarios para que todos podamos aprender un poco más. 

Espero que os guste y ayude. Hasta el próximo post.



Resultado de imagen de pedagogias innovadoras educacion

jueves, 11 de enero de 2018

Una reflexión sobre la educación de hoy


Llevo tiempo dando vueltas para escribir este artículo...

 Algo pasa con la educación de hoy en día. Me falta unidad en los agentes implicados: profesores, familias, sistema educativo...
Se critica lo que no es de una corriente pedagógica concreta, los padres y madres se critican en las formas de educar, hasta en la misma familia...
En ocasiones, me viene a la cabeza la imagen de algunos políticos cargando contra el otro partido sin dar soluciones al problema en sí. Algo que criticamos constantemente, lo estamos haciendo nosotros.
Me gustaría que con este post reflexionáramos un poco al respecto.
El siguiente vídeo refleja para mí la actual situación de la educación:



Por eso quiero pedir RESPETO y UNIDAD en la Educación. Porque sé que se puede, porque hay personas que estamos trabajando para ello, porque ..., como siempre digo, educamos a los niños también con nuestro ejemplo y porque no podemos perder nuestro objetivo final:

" Hacer que nuestros niños se desarrollen de manera positiva en todos los ámbitos, prepararles para la vida y responder a sus necesidades."

Como dice el título del video, "no perdamos la perspectiva". Lo que en un principio era el objetivo, se perdió para crear una lucha entre los principales interesados.

Así que a continuación reflejaré dónde, a mi parecer, debemos cumplir este propósito en la educación, desde lo positivo,  la buena intención y la necesidad de cambio:

  • En la familia: Fijemos objetivos comunes, seamos flexibles y admitamos que todos nos podemos equivocar. 
  • Entre padres y madres de otras familias: No juzguemos sin saber, pues muchas veces sólo vemos una acción sin saber por qué se ha llegado a una solución determinada. Respetemos las distintas opciones y decisiones en la educación de los hijos. Aprendamos de otras formas de educar y no nos quedemos en lo que conocemos.
  • Entre profesionales: "Cada maestrillo, tiene su librillo" decía el dicho y un buen profesional de la educación se mide por no hacer lo mismo con cada grupo o cada niño, sino por ajustarse a sus necesidades para sacar el máximo rendimiento de sus potencialidades. No podemos perseguir una educación homogénea cuando todos somos distintos. "Qué bonito es ser diferente y qué aburrido sería que todos fuéramos iguales". Si esto se lo decimos a los niños, apliquémoslo a nuestra profesión. Aprovechemos para aprender del otro porque, quizás, observando, escuchando... descubriremos muchos recursos que antes no teníamos y que nos pueden ayudar. Cuantos más recursos conozcamos, daremos respuestas más ajustadas.
  • Entre familias y profesionales: Confiemos en los profesionales, seamos tolerantes con las familias, no nos quedemos en la superficie: empaticemos. Somos del mismo equipo, no equipos rivales. Nos complementamos.
  • En el sistema educativo: No hace falta que comience a nombrar, una por una, las leyes educativas, de un tiempo a esta parte, que nos tienen mareados a todos. Aquí pido encarecidamente que fijemos bien los objetivos, lo que queremos conseguir y, entre todos, luchemos por conseguirlos, atendiendo, realmente, a lo que esta sociedad necesita, no hace falta que diga que la educación debe ser algo más que la acumulación de contenidos.; busquemos soluciones, miremos qué podemos hacer cada uno y no echemos la culpa al otro sin más.  
Poco a poco, vamos cambiando las cosas, pero queda mucho trabajo por hacer. Pero mi pensamiento es positivo, creo que lo podemos lograr con TRABAJO, VOLUNTAD, UNIDAD ( aunque tengamos ideas diferentes) y sobre todo RESPETO.

Si os he hecho reflexionar un poco y pensáis que, efectivamente, debemos cambiar.... ¡Adelante! Desde tu posición puedes hacer mucho por la Educación.


Resultado de imagen de unidad