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domingo, 20 de septiembre de 2015

Vuelven los piojos. ¿Qué podemos hacer?

El otro día una amiga mía recibió una nota del colegio de sus hijos. En la misma ponía que ya había casos de piojos en las aulas y que por ello extremaran las precauciones. Y.......ahhhhhhh!!!! De repente, nos empieza a picar todo y rezamos para que no nos haya tocado.

Por experiencia, diré que hay piojos más a menudo de lo que pensamos. Y me gustaría derribar algunos mitos que a lo largo de los años nos han metido en la cabeza.


  • No son indicadores de poca higiene. Ni tampoco van al pelo limpio. Ninguno de estos casos hace que se tenga más probabilidades de cogerlos. Simplemente, hay un foco de infección y de ahí va a los demás por contacto directo.
  • Los que tienen el pelo corto no los cogen. Es más difícil pero también van a ese tipo de pelo. De hecho, muchas veces no se les mira a los chicos pensando que no tienen y cuando lo descubrimos ya tienen una plaga.
  • Con el pelo teñido tampoco. Tiene que estar teñido muy recientemente si no, da igual. Yo los he cogido estando teñida y varias veces.
  • Hay niños que tienen más predisposición a cogerlos. Esto sí es cierto, hay niños que no los cogen tan a menudo como otros.
¿Qué tengo que hacer si mi hijo tiene piojos?

  • Avisar al centro. Es muy importante porque así se podrá controlar pues se revisarán las cabezas de los niños para que se les ponga el tratamiento adecuado. No lo debemos ocultar. Eso sería lo peor, porque se extendería la plaga y no se terminaría nunca. No hay que avergonzarse. Los maestros estamos muy acostumbrados a estos casos.
  • Aplicarle el tratamiento que consideremos. Tanto si queremos utilizar productos farmacéuticos o ir a centros especializados, donde los quitan y hacen revisiones como si queremos utilizar el vinagre con agua templado y film ( más económico ) y pasar la  lendrera, debemos hacerlo cuanto antes. 
  • No enviarle al colegio hasta que no esté limpio. 
  • Desinfectar todo lo que haya podido estar en contacto con el niño. A 60 grados debemos lavar sabanas toallas, cepillos, peines, almohadas...
  • Mirar a toda la familia. Puede que no sea el único que tenga y hay que tratarlo cuanto antes
  • Revisarle los días posteriores. El objetivo es que no tengan ni una liendre, pues de cada una de ellas sale un piojo, que a su vez pone más liendres y volvemos a empezar. La constancia y la paciencia nos deben acompañar en esta tarea. 
Consejos para prevenirlos

  • A los niños llevarles con el pelo cortito
  • A las niñas, si lo llevan largo, llevarles con coletas y pelo recogido
  • Utilizar el aceite de árbol de té. Tiene un olor muy fuerte y se vende en herbolarios.
  • Champús preventivos.
  • Hay esencia de lavanda que también funciona bien.
  • Revisar las cabezas una vez a la semana. Los piojos ponen las liendres, normalmente, detrás de las orejas, en la nuca y en la parte del flequillo, pero debemos revisar minuciosamente toda la cabeza.
Espero que os haya gustado el nuevo post....¡hasta el próximo!



viernes, 28 de agosto de 2015

La vuelta al cole: consejos para sacarle partido



Me puedo imaginar que muchos padres estaréis deseando que vuestros hijos vuelvan al cole: la necesidad de volver a la rutina, al orden, el no saber qué más hacer con ellos, son algunos de los motivos. Para otros, al ser la primera vez que sus hijos van,  ya lo estáis "sufriendo" con nervios, incertidumbre,..
En este nuevo post, después de un parón vacacional en el blog, os daré algunas pautas para esas dos formas de ver el inicio del curso.

Para los primeros, que ya tenéis una experiencia con respecto al inicio de curso, espero que lo que os comento a continuación os sirva y os ayude:


  • Organización: es necesario que cada miembro de la familia tenga bien definidas sus funciones, esto ayudará a seguir las rutinas que nos propongamos. Para que sean o se llamen así " rutinas" tiene que hacerse todos los días, de la misma manera. Por ejemplo: si pone la mesa, que lo haga todos los días, o recoger su ropa, o lavarse los dientes...siempre lo haremos en el mismo orden.
  • Nuevos objetivos: podemos echar la vista a atrás y ver qué falló el curso anterior y en qué hay que mejorar. Propongámonos nuevos objetivos. Según los niños crecen, no siempre serán los mismos. Es buen momento para iniciar una economía de fichas o un registro de conductas. No solo se utilizan para cambiar conductas, sino también para realizarlas.http://dudasdepapas.blogspot.com.es/2014/03/la-economia-de-fichas-en-los-registros.htmlhttp://dudasdepapas.blogspot.com.es/2014/03/como-nos-pueden-ayudar-losregistros-de.html?showComment=1395666425054#c7769288072794259663
  • Todo preparado: recuerdo que una de las cosas que más me gustaban del inicio de curso era el estrenar las cosas, ponerle el nombre a los libros, aunque hubiera algunos heredados,...No dejéis todo para el final. Si podéis, preparad las cosas una semana antes. Así, no será una situación tan estresante y tendréis tiempo de buscar o comprar lo que os falte. Si utilizáis listas, mejor, es una forma de organizaros y no tener todo en la cabeza. Etiquetad la ropa en el caso de los más pequeños, pues los primeros días son muy propensos a las pérdidas.
  • Si hay entrevistas iniciales y podéis, asistid. A mi me parece una muy buena primera toma de contacto. A los profesores nos viene fenomenal para conocer al niño y también a los padres, con los que tendremos una relación continua durante el curso. Además así, vosotros también conocéis al tutor o tutora  y os hablará un poquito de su forma de trabajar... Aunque no sean nuevos en el colegio, os lo recomiendo. El primer día es una locura y no es muy oportuno querer hablar con la profesora el mismo...pues debe centrar su atención en los niños.
  • La vuelta a la rutina: después de tanta variación de horarios, libertad...es bueno volver a la rutina. La rutina es necesaria, para todos, aunque es cierto que en niños pequeños es más importante. Ellos estructuran el tiempo a través de las rutinas, por ello, si nos las saltamos, les estamos dejando perdidos. Eso no quiere decir que de vez en cuando no sea bueno no seguirlas

Para los segundos os recomiendo la lectura de estos dos artículos:

Pero sobre todas las cosas...lo mejor es afrontarlo con. PACIENCIA, OPTIMISMO E ILUSIÓN.

Un abrazo y hasta el próximo post.


martes, 14 de julio de 2015

Enseñar buenos modales

El post que escribo a continuación podría complementar, perfectamente, al que escribí las pasadas vacaciones de verano: http://dudasdepapas.blogspot.com.es/2014/08/educar-en-vacaciones.html
En él hacía referencia a qué podemos aprovechar a trabajar en esta época que tenemos más tiempo para pasar con nuestros niños.
Pero, por otro lado, los buenos modales, sobre los que voy a hablar en este post, y que con la importancia que en mi opinión tienen, se enseñan en el día a día, en todos los contextos y por todas las personas implicadas en la educación del niñ@. Lo que sí es cierto, es que en vacaciones, hay un mayor número de contextos diferentes y situaciones que enriquecerán esta tarea.
Y me preguntareis....¿ y cuándo comienzo a trabajar los buenos modales con mi hijo?
Mi respuesta es...desde el minuto uno, pues desde que comienza su vida les estamos dando ejemplos de comportamiento que, aunque en un principio carecerán de significado alguno, poco a poco irán encajando en el puzzle y, por deducción, acabarán descubriendo su porqué.
Me explico, cuando vemos a alguien le saludamos, le damos la mano, le decimos buenos días, incluso al propio bebé... Esto último, no lo hacemos por buenos modales, sino como una herramienta para comenzar una "conversación" con él y ahí, le estaremos ayudando también, a establecer los turnos de palabra: primero mamá-papá, esperamos para que responda... Y así un momento tras otro, día tras día, hasta que el bebé ya sabe qué es lo que debe hacer en esa situación o juego.
Primero, siempre lo vamos a hacer con nosotros, con sus figuras de apego, y después se irá extendiendo a otras personas de su entorno cercano, hasta que lo haga con el resto.
Estoy pensando que podría comenzar una guía de estimulación temprana...si puedo y estáis interesados...ahora que tengo mas tiempo puedo ayudaros en este sentido.
Siguiendo con el tema del post, ¿ qué buenos modales podemos enseñar a nuestros niños? ¿ y cómo?
Iré de lo más sencillo a lo más complejo. Desde lo que se puede enseñar antes a lo que se puede enseñar después.

  1. Saludar y despedirse. Desde el ámbito familiar hasta al entrar en un comercio, por la calle. Además para ellos es muy divertido, pues, además, la gente les responde, les sonríe, es como un juego y está reforzado positivamente con el comportamiento de las otras personas... Normalmente, alguien suele comentar " qué niño más simpático". Tampoco hay que forzar, simplemente sugerir. Él mismo se irá dando cuenta de los beneficios de ese comportamiento. Además hay unos niños más tímidos que otros y a veces  todos pasan etapas de vergüenza...no le deis importancia, dejadles su espacio.
  2. Gracias y por favor. Con el mismo refuerzo vamos a conseguir que pronuncien estas expresiones. Pero, claro, siempre y cuando vean que nosotros también las utilizamos,  y con ellos los primeros, desde el "minuto uno". Sugiero acompañar las expresiones con una explicación al respecto, puesto que en un principio carecerá de sentido para ellos. "Gracias, me ha gustado mucho cuando me has ayudado" " por favor, ¿podrías acercarme el pan?". Os voy a poner un ejemplo personal: a mi hija de 17 meses le estoy enseñando a pedir las cosas por favor, no es en sí la palabra lo que me interesa,si no el comportamiento que le acompaña. De un tiempo a esta parte, se estaba acostumbrando a pedir las cosas gritando "¡agua! ¡Pete( chupete)!  Ahora le digo " pídelo bien" y me lo dice sin gritar y luego le digo " por favor" y cuando me lo dice, se lo doy y yo le digo " ¡muy bien Lola, así se piden las cosas, sin gritar, eres una campeona! He comprobado, que incluso por la noche, cuando pide agua, lo hace sin llorar ni gritar. Quizás dentro de un tiempo vuelva a hacerlo, pero ahora mismo ha visto que consigue lo que quiere sin necesidad de exigirlo de esa manera y ella está más contenta.
  3. Esperar turno. De palabra, en un juego, en la cola del supermercado. Esperar a que los adultos le puedan atender... Esperar, ¡ qué aprendizaje tan importante! el no darle las cosas de manera automática, le va a ayudar mucho en lo sucesivo. 
  4. Buen comportamiento en la mesa. Siempre de acuerdo con el nivel de desarrollo, de cada niño, sin forzar,  respetando su ritmo de aprendizaje. Sentarse correctamente, emplear los cubiertos, comer de manera limpia,...
  5. Normas de comportamiento en distintos contextos. En la biblioteca ( silencio y hablar bajito), en el supermercado ( esperar turno, no desordenar las cosas y si se ha cogido algo, por curiosidad, devolverlo a su lugar), en un restaurante ( estar sentado mientras se come, esperar...), en la iglesia, tanto si se cree como si no ( silencio, no tocar las cosas...),.
  6. Dejar salir antes de entrar. Cada vez veo que esta norma social, se respeta menos. En el metro a veces la gente arrasa para salir o para coger un sitio y, esto, los niños lo ven y lo aprenden.
  7. Ceder el sitio. En el metro, el autobús, no hace falta que lo haga el niño directamente, pero si vemos una embarazada, un anciano, o alguien que lo necesite más que nosotros podemos cedérselo y explicarle al niño  por qué lo hemos hecho. Nuestro ejemplo vale más que cualquier otro. Y con él, también aprenderá el siguiente buen comportamiento.
  8. Ayudar a otros. Llevar las bolsas a un anciano, ayudar a una persona invidente...


Esta es una pequeña lista que ejemplifica lo que podemos trabajar con respecto a los buenos modales con los niños. Hay más aspectos, he querido recoger los más básicos. Pero si queréis añadir podéis hacerlo en los comentarios.


Un besazo y hasta el próximo post.

jueves, 2 de julio de 2015

Aquellos maravillosos padres y madres...

Después de casi dos semanas del cierre del colegio donde trabajé los últimos 9 años, me gustaría hacer una reflexión sobre esto.
Estoy muy orgullosa de haber trabajado allí, he aprendido mucho; básicamente, he crecido como profesional.  Me llevo muchas cosas: conocimientos, experiencias, recuerdos, caras, nombres y apellidos que no olvidaré nunca,  amig@s y, sobre todo, la sensación de haber hecho algo importante....grande! En cada niñ@ con el que he tenido la suerte de trabajar, he puesto mi granito de arena para la persona que será mañana y, eso, no lo puede decir cualquiera.
Pero, también, he sentido que, realmente, a aparte de como profesionales, se nos ha valorado como personas.
No hay mayor orgullo para un profesor o maestro que pase el tiempo y las familias se acuerden de tí, que sigan hablando a sus hijos de lo que aprendieron contigo, que te saluden, te pregunten y te den un abrazo cuando te ven. Ellos han formado parte de tu vida y, viceversa. Las personas que más nos marcan, nunca las olvidamos.
Así, el día de la despedida, al igual que desde hace unos meses, vinieron a visitarnos padres de otras clases, de otros años, al colegio, a la clase, cuando se enteraron de la noticia. Simplemente para preguntar qué tal estábamos, cómo lo llevábamos y recordarnos que seguimos siendo grandes profesionales y que alguien en un futuro, esperamos que cercano, sabrá percibirlo y valorarlo. ¡Algunos hasta nos hicieron campaña!
No sabéis el apoyo tan grande que significó en nuestro día a día, cuando los ánimos no eran los mejores y simplemente nos movía el hacerlo lo mejor posible por vuestros niños, por nuestros niños.
A los de este año deciros que ellos han sido nuestra alegría, que nos han enseñado muchas cosas, que los llevo grabados en mi corazón como en la medalla que me regalásteis, que agradezco vuestras palabras de aliento, vuestras buenas intenciones por ayudarme... No se me va a olvidar nunca.
A aquellos maravillosos padres de los que he hablado...a todos....GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS...sois especiales.
Ahora a mirar el futuro, para adelante, esperando tener la oportunidad de aprender, enseñar...Pero con este bastón el camino se llevará mejor.








sábado, 16 de mayo de 2015

La sobreprotección de los niños

Hace años en un parque, como cualquier otro, presencié una escena bastante inspiradora para este artículo. Una madre le daba indicaciones a su hijo, de unos cuatro años, sobre su juego en un columpio del parque. El niño cuya torpeza motriz era evidente, no hacía más que pedir la aprobación de su madre en todo lo que iba haciendo y, su madre, no paraba de repetir : " no te tires..., ...no hagas..., ten cuidado...". El niño con cara de susto, estaba "jugando" solo y prácticamente paralizado. En ese momento pensé: " No sé para qué le trae a un parque, si no le deja hacer nada".

Por eso, considero que la sobreprotección es algo contra la que madres, padres, familiares debemos luchar.
A veces, no son los padres los que sobreprotegen,  en ocasiones los abuelos también juegan un papel importante y, en este aspecto, aunque no quiero generalizar, se nota mucho los niños que pasan mucho tiempo con los abuelos.

Por eso, en este post, os quiero proponer qué beneficios podemos conseguir de la no sobreprotección  y cómo.
En la parte del qué destacaré los siguientes puntos:

  • Autonomía: cuando un niño se siente libre, experimenta y práctica los aprendizajes, a la larga será más autónomo.
  • Seguridad en sí mismo: un niño que es consciente de sus fortalezas y debilidades está más seguro antes nuevas situaciones.
  • Sociabilidad: si experimenta con sus iguales fuera de la seguridad de los padres, es más probable que sea más sociable, que aprendan a resolver sus propios conflictos...
  • Mayor desarrollo de la motricidad gruesa. Un niño que explora su entorno, sube, baja, corre... Está desarrollando una mayor coordinación de su cuerpo en cada nueva situación.
  • Motricidad fina: a veces el uso de las tijeras, punzones... Se retrasa por miedo pero, ciertamente, les ayuda a desarrollarse.
  • Mayor aprendizaje: cuantas más experiencias viva el niño más aprendizajes y conocimientos adquirirá. 
  • Relaciones causa- efecto: pueden aprender las consecuencias de sus actos a través de las vivencias de los demás, pero sólo a través de su experiencia, el aprendizaje será significativo realmente.
Cómo:


  • Respetando su ritmo de desarrollo: hay niños más intrépidos, otros más cautos. Cada uno nos va a ir pidiendo lo que necesita. Debemos estar receptivos y ajustarnos a sus necesidades. Por ejemplo: un niño quiere aprender a patinar, pero nos da miedo que se caiga. No debemos negarle que lo haga, es más,debemos apoyarle.
  • Estimulando su aprendizaje. Ofrecerle variedad de experiencias donde pueda desarrollarse, como dejarle con sus tíos a dormir en su casa, llevarle a parques distintos, cocinar con ellos, ...
  • Superando nuestros miedos. A veces hay que asumir el riesgo de que les pueda pasar algo. Pero debemos pensar que en el fondo les estamos beneficiando. No se puede tener el control de todo, ni pretenderlo. Se caerán, se decepcionarán, forma parte de la vida y no vamos a estar siempre salvaguardándoles.
  • Dándoles seguridad. Animándoles a qué se arriesguen, disimulando nuestros nervios, ofrecerles nuestra sonrisa y refuerzo positivo ante sus avances.
  • Haciéndoles reflexionar sobre un hecho particular. Para que vean las consecuencias de sus actos.
  • Dejando que se equivoquen. Si lo viven, lo aprenderán. 
  • Dándoles libertad. En las decisiones, dejarles que tengan su espacio
  • Sin prohibir. A veces se consigue el efecto contrario, una mayor curiosidad y, no nos engañemos, a todos en algún momento les gusta retar a la autoridad y hacer lo que no deben.
¿Qué os parece? Quizás merece la pena el esfuerzo ¿ no?


sábado, 18 de abril de 2015

Libros infantiles para regalar



Se acerca el día del Libro. Para los que todavía no lo tengáis claro os dejo una selección de libros que pienso que todo niño debería tener en su biblioteca. Evidentemente no puedo recomendar todos los que me gustaría, pero al menos los que más me han llamado la atención.
La editorial Kalandraka tiene siempre una selección de libros "joya" que para mí son un fantástico regalo y que son para toda la vida: sus argumentos y, sobre todo, sus ilustraciones cuidadas son espectaculares.
El primero A) lo recomiendo por interés personal, lo descubrí hace un año más o meno y me parece precioso para regalarle a una niña muy flamenca.
B) es un clásico de la Educación Infantil, pero los niños pequeños de 1 a 2 años disfrutan muchísimo cuando se lo contamos y jugamos con ellos. Siempre quieren leerlo una y otra vez.
C) es un ejemplo de cómo un clásico de la literatura puede encandilar a los niños, ilustrado con mucho gusto.
D) Para trabajar la igualdad de género de una manera muy divertida.
E) con una ilustración muy sencilla cuenta mucho con poco. Desde la mezcla de los colores hasta la importancia de ser diferente a los demás y la no discriminación
F) para explicar el proceso de la semilla a la planta y la paciencia.

A)    B) 
C) 
E) .      D)
F) 



G) muy divertido para trabajar conceptos y la visión espacial
H) para motivar el ser arriesgado y salir de esa "zona de confort" de la que hablan los coach que están tan de moda.
I) solo he puesto este pero realmente es una colección que trata muchos temas típicos de la infancia como compartir, portarse mal, las rabietas...las profesoras utilizamos mucho este tipo de cuentos para trabajar problemas que van surgiendo en el día a día
J) por último, me parece una belleza de libro, para trabajar los complejos físicos de una forma muy bonita.



G) .             H)  












Espero que os haya gustado la selección y os sirva para poder regalar libros en estas fechas. Pero si ya sabéis, si queréis que lean.......LEED!!!

martes, 7 de abril de 2015

El manejo de la frustración en los niños

Situación: el otro día, en un parque, vi a una niña que quería gusanitos de otro niño, como se estaban terminando, la niña comió dos que la dieron y se quedó mirando. La abuela de la niña muy avergonzada dijo:" ¡esto no vuelve a pasar! mañana le compro unos para que mi niña tenga y no tenga que pedir. A lo que su madre respondió: No, si no tiene, tiene que aprender que a veces no se tiene lo que se quiere  en el momento que se quiere"

A veces, queremos que nuestros hijos no sufran,  que no les falte nada...Pero eso no quiere decir que se lo demos todo.

Debemos educarles para la vida y, en ella, la frustración es parte del día a día. Aprender a manejarla puede ayudarles para ser más felices en el futuro.

A continuación  os doy las  pautas para enseñarles:

  • Somos su modelo. No me cansaré de decirlo. Si nosotros mismos no manejamos bien la frustración es difícil que ellos también lo hagan. En cosas tan sencillas, que a veces no nos damos cuenta, les brindamos un ejemplo de cómo tomarse algunas situaciones y reaccionar al respecto: nuestra reacción en un atasco, viendo un partido de fútbol, en la cola del supermercado cuando alguien se cuela...
  • Decir "no" a tiempo. Aunque, a veces, nos fastidiemos nosotros. Si no pueden hacer, tener, comprar  algo por cualquier motivo, tendrán que aceptarlo. No siempre se gana. Hay que aprender a perder.
  • No siempre lo que pensamos es lo mejor, a veces no llevamos razón, o no del todo. Enseñarles a pensar fuera de radicalismos (todo-nada) les ayudará a tener distintas perspectivas de una misma cosa y, por tanto, aceptar otras opiniones, visiones y posibilidades. Y esto hará que sea más difícil bloquearse ante una determinada situación y busquen soluciones.
  • Dividir las tareas en pasos. A veces lo que no conseguimos hacer de una vez, debemos dividirlo en pasos u objetivos más fácilmente alcanzables. Así se consigue motivar y conseguir lo que se perseguía en un primer momento 
  • Ayudarles a buscar soluciones. Si queremos conseguir algo debemos poner empeño; si no lo conseguimos, ver otros caminos y, si aún así, no lo alcanzamos, buscar otro objetivo que también nos motive. Eso es lo que debemos enseñar a nuestros hijos, alumnos,...
  • Premiar sus avances. Si vemos que van avanzando en este manejo de la frustración premiarles de alguna manerahttp://dudasdepapas.blogspot.com.es/2014/01/la-importancia-del-refuerzo-positivo.html
  • Enseñarles que hay cosas que no van a conseguir. No siempre se consigue lo que nos proponemos, por mucho empeño que le pongamos. Mostrarles también esa posibilidad es traerles a un plano mas realista y ajustado.
El fracaso es algo que también les debemos enseñar a nuestros hijos. Nosotros elegimos: mostrarles un mundo maravilloso, rosa e irreal, por protegerles, o enseñarles la realidad y cómo enfrentarse a ella.