martes, 13 de septiembre de 2016

Los mordiscos: un recurso por falta de recursos


Mi hija ayer mordió. Nunca lo había hecho. Me disgusté sí, me enfadé con ella, pero al menos yo tengo una información que no tienen otros padres y un conocimiento que me ayuda a entenderla en determinados momentos.

La situación era la siguiente: Mi hija quería un juguete, que una niña mayor no le dejaba, lo intentó de varias maneras (diciéndoselo, gritando, tirando del juguete...) hasta que de la misma impotencia se le debió ocurrir morder. Reacción primaria donde las haya.

No estuvo bien, no la justifico, la puse" tiempo fuera" y después hablé con ella: qué es lo que había ocurrido, cómo esa no era la manera de solucionar el conflicto y le di alternativas para que en el próximo conflicto no reaccionara así.

Con este artículo me gustaría que conociérais las causas de este tipo de conducta y cómo modificarla, tanto si es nuestro hijo el que la manifiesta o si al nuestro le muerden.

En este sentido, confiad en l@s educador@s de vuestros hijos; ellas tienen formación para enfrentarse a este tipo de situaciones y solucionarlas, y si necesitan un poquito más de ayuda para eso estamos las psicopedagogas.

¿Por qué  muerden algunos niños?

Morder es una reacción primaria como arañar, empujar, dar patadas... Suelen darse ante la impotencia de resolver una situación de otra manera, es decir, cuando no se tienen otros recursos.

Los niños con un lenguaje limitado, o poco dominio del mismo, están más predispuestos a este tipo de conductas. Por eso, a partir del año (edad orientativa) y hasta los tres, es la etapa en la que habrá más probabilidad de que aparezcan.

Las causas más comunes son las siguientes:

- Exploración. Algunos niños todavía necesitan explorar los objetos a través de la boca y, a veces, se meten la mano del compañero y muerden.

-Tipo de juego. Cuando en casa jugamos dando mordisquitos a nuestro hijo, éste traslada este aprendizaje a los distintos ámbitos de su vida. Intentará jugar de esta manera con sus compañeros, pero a veces no controlan ese mordisco.

- Resolución de un conflicto. No se nos puede olvidar que los niños de infantil se encuentran en una etapa egocéntrica, donde no son conscientes de los sentimientos del otro. Por lo tanto, cuando quieren algo intentarán conseguirlo con los recursos que disponga y reacciones primarias como los mordiscos.

- Lenguaje oral limitado. Si algo no lo pueden conseguir a través del lenguaje oral, lo harán a través de su cuerpo. Si quieren un juguete, empujarán, morderán para conseguirlo

- Ansiedad, impotencia. En situaciones extremas es más fácil que surjan este tipo de comportamientos.




Cómo actuar ante los mordiscos



- Hacerle ver al niño que su conducta no es la adecuada, a través del “ time out” o “tiempo fuera” ( técnica de modificación de conducta que consiste en sacar al niño de la actividad o situación en la que ha actuado de manera disruptiva. Cuidado: no se le lleva a otra habitación, el niño debe ver qué es lo que ya no puede hacer o se está perdiendo por su conducta, si no no funciona)


- Hacerlo de manera automática: sin avisos, conducta- consecuencia de manera automática.


- Darle los recursos de relación correctos: que de un beso al niño al que ha mordido, ejemplificarle cómo debería pedir las cosas o a quién acudir si lo necesita.


- Si sabemos en qué situaciones se puede dar el conflicto, anticiparlas, y si intenta morder llamarle la atención o separarle antes de que lo haga.


- Reforzar positivamente las conductas deseadas y logros del niño en otros aspectos. Conviene no destacar sólo lo negativo, ni etiquetar.


- Evitar juegos en familia en los que los mordiscos sean una forma de relacionarse, pues luego trasladan ese juego al resto de ámbitos, como la escuela, el parque...


Espero que este artículo os haya ayudado a entender un poco más el pensamiento infantil y las conductas que de él derivan.

Si queréis contar alguna experiencia hacedlo en los comentarios del artículo.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Nuevo curso...¡10 nuevos retos!



El año pasado ya escribí un artículo sobre la "vuelta al cole", muy práctico, muy correcto y con las cuestiones básicas que a tod@ padre/madre puede interesar.

Pero en este artículo me gustaría ir más allá del restablecimiento de las rutinas, del hacer cada vez más autónomos a los niños...etc,

Os voy a proponer cuestiones más profundas, que deberían convertirse en nuevos objetivos o...mejor, retos para este curso!!!

Son diez:

  1. Ser más tolerante. En este sentido, los padres estamos siendo bastante críticos con el resto que no siguen la corriente que hemos escogido para la educación de nuestros hijos: colecho-no colecho, dar el pecho- biberón... Cada uno tiene que mirar qué es lo que puede ayudar a la familia y al niño a desarrollarse en todos sus ámbitos de manera satisfactoria.
  2. No caer en la trampa de comparar a los niños. Cada uno tiene su ritmo de aprendizaje en cada una de las áreas de su desarrollo. Lo importante es que se desarrolle de acuerdo a su ritmo y sus posibilidades.
  3. Evitar los grupos de padres de whatsapp que no sean meramente informativos...Todo lo demás quita tiempo y energía. A veces es mejor ser la madre "rancia".
  4. Predicar con el ejemplo. En la buena educación, las formas, las relaciones con los demás, el respeto, la gestión de los conflictos...
  5. Vivir el "aquí y ahora" con nuestro hijo de verdad. Si le dedicamos un tiempo que sea de calidad, dejar los móviles a un lado, la televisión, la tablet... ¡ya lo miraremos en otro momento! Escuchad lo que nos quieren contar, vivid experiencias juntos...
  6. Intentar que la relación escuela-familia, familia-escuela sea de coordinación y colaboración. Los unos podemos ayudar a los otros y viceversa. Llegaremos mucho más lejos si trabajamos juntos juntos que si lo hacemos separados. Algo que no para de contarnos Óscar González.
  7. Que el bullying sea algo inexistente en nuestro entorno (primero hay que empezar por uno mismo). Hablar con nuestros hijos sobre determinadas situaciones: que no sean agresores, que sepan defenderse si son los agredidos y que no se callen si son espectadores de una situación de abuso.
  8. Olvidar la frase " si  (esto) se ha hecho toda la vida así". Analicemos las situaciones, a veces hemos estado obrando erróneamente en determinadas situaciones. Así que veamos las nuevas oportunidades que nos ofrecen los avances  en la Pedagogía, la Psicología...
  9. Intentar ser positivos en las distintas situaciones que van surgiendo: Aprenderemos, buscaremos soluciones, daremos un modelo que les ayudará en la vida a nuestros hijos. La actitud es muy importante para enfrentarse a los nuevos retos.
  10. Relajarse y disfrutar. Porque ser padre/ madre te ofrece muchas situaciones que no vivirías en otros entornos: irrepetibles, inigualables... Aunque a veces sea duro y cansado. Pero sin duda, merece la pena.

¿Seremos capaces?
¡Vamos a intentarlo!
Si a alguien se le ocurre alguno más podéis ponerlo en los comentarios